Historia Reciente en el aula

Trabajar el pasado reciente en las aulas constituye un desafío permanente para los docentes. Su abordaje didáctico nos obliga a repensar algunas categorías transversales de las Ciencias Sociales, los Derechos Humanos y la Formación Ciudadana.

 

¿Existe un «pasado actual»? 

La historia tradicional se preocupaba porque la construcción del saber disciplinar estuviera dedicada a momentos alejados cronológicamente del investigador, buscando así garantizar la objetividad en la mirada. Las Ciencias Sociales en general, y la Historia en particular, transitaron profundas transformaciones en la segunda mitad del siglo XX, transformaciones que complejizaron el objeto de estudio, las fuentes para conocer el pasado y, sobre todo, pusieron en tensión la idea de que la distancia temporal de lo investigado fuera garantía de objetividad.
En este contexto nace la historia del tiempo presente o historia actual, cuyo arco temporal es objeto de debate entre los especialistas, aunque se suele coincidir en que puede ser considerada historia reciente aquella que estudia los hechos y procesos traumáticos cuyas heridas siguen abiertas en el imaginario de una sociedad. También podemos afirmar que existe Historia Reciente en tanto existen personas vivas capaces de dar testimonio de esa historia. Una de las particularidades de la Historia Reciente en comparación con otros períodos del pasado es justamente la posibilidad de contar con el testimonio vivo.

Profundizá sobre el desarrollo de los estudios dedicados a las décadas más cercanas a nuestro presente, en particular la década del ’70, en una entrevista de Gabriel Di Meglio a la historiadora Marina Franco.

  • Cabildo Nacional. «Capitulares, el podcast de historia del Museo Histórico Nacional del Cabildo y de la Revolución de Mayo»

 

 

Nuestra Historia Reciente: apuntes sobre el proceso histórico 

Lo mencionado anteriormente nos permite ingresar en otro debate enriquecedor, que es el de cuándo podemos ubicar el inicio de la Historia Reciente de la Argentina. Son muchos los hechos y procesos traumáticos que atravesó nuestra sociedad en las últimas décadas, y el testimonio vivo de los mismos está vigente y con gran presencia.
Un punto de partida posible puede situarse a fines de la década de 1960, sin por eso desestimar las décadas previas que vieron el surgimiento y caída del primer peronismo. No obstante, los especialistas suelen identificar el Cordobazo en 1969 como una posible puerta de entrada a la Historia Reciente de nuestro país.
El clima de violencia política a inestabilidad se fue profundizando a partir de ese momento. El gobierno dictatorial a cargo de Juan Carlos Onganía ingresó en una crisis que terminaría con las elecciones de 1973. En ese contexto, la figura de Perón parecía ser para muchos la única que podía pacificar al país. Sin embargo, la división interna dentro del movimiento peronista se hizo cada vez más profunda y, a pesar del regreso de Perón a la Argentina, el complejo escenario no se modificó.
En su breve gobierno, Perón puso en marcha un programa económico que buscaba retomar el sendero de crecimiento de la industria local y limitar el accionar del capital extranjero. Otro problema que buscó enfrentar fue la creciente inflación. En un primer momento el proyecto económico mostró ciertas tendencias positivas, pero el contexto internacional no fue propicio: la crisis del petróleo modificó el escenario, el acuerdo tripartito entre empresarios, sindicatos y gobierno se rompió y la muerte de Perón terminó por oscurecer el panorama económico, social y político.

Tras la muerte de Perón en julio de 1974, la vicepresidenta María Estela Martínez de Perón asumió la titularidad del Poder Ejecutivo. Su gobierno intentó establecer alianzas con los sectores cercanos a las Fuerzas Armadas y los empresarios, tomando cada vez mayor distancia de los sindicatos y de la base política. La resistencia a sus políticas profundizó la violencia política, el gobierno endureció sus políticas represivas y algunos de los principales grupos guerrilleros pasaron a la clandestinidad. La influencia de las Fuerzas Armadas era cada vez más importante.
El 24 de marzo de 1976 se concretó un golpe militar largamente planificado. La Junta de Comandantes nombró como presidente del gobierno de facto a Jorge Rafael Videla. Este hecho dio lugar al inicio de un período marcado por el terrorismo de Estado y la sistemática violación a los Derechos Humanos en el marco de una dictadura cívico militar. El aparato represor tenía como objetivo el disciplinamiento social, tuvo como blanco no solo a los miembros de organizaciones guerrilleras como Montoneros o ERP, sino que fue extendiéndose a toda persona que pudiera ser sospechosa de desarrollar ideas cercanas al activismo político: estudiantes, obreros, intelectuales, artistas, periodistas, sindicalistas, activistas sociales, etcétera.

Accedé a un video sobre la dictadura cívico-militar del siglo XX en la Argentina y sus planes estratégicos.

  • «Dictaduras Latinoamericanas: Argentina (capítulo completo) – Canal Encuentro»

 

 

El regreso de la democracia 

A comienzos de la década de 1980, la dictadura cívico militar comenzó a evidenciar signos de agotamiento económico que pronto se tradujeron en dificultades de orden político. Sectores de la sociedad que habían estado silenciados por el terrorismo de Estado comenzaron a encontrar canales para expresar la necesidad del retorno democrático. Videla fue reemplazado por Roberto Viola, quien no logró generar un consenso que garantizara su continuidad y en 1981 asumió la presidencia de facto Leopoldo Fortunato Galtieri.
Con el objetivo de fortalecer su posición dentro del sector militar y también en la sociedad en general, Galtieri encabezó un intento de recuperación por la vía militar de las Islas Malvinas que desencadenó un conflicto bélico con Gran Bretaña. La derrota en Malvinas supuso el fin de la dictadura. A partir de ese momento, las principales acciones de la Junta Militar estuvieron destinadas a la transición a la democracia y a borrar las huellas de casi ocho años de sistemáticas violaciones a los derechos humanos. En octubre de 1983 se realizaron las elecciones y el 10 de diciembre de ese mismo año asumió la presidencia Raúl Alfonsín.

 

La Historia Reciente en las aulas 

El abordaje didáctico de la historia reciente es tan complejo como indispensable en la agenda escolar actual. Con el fin de organizar la multiplicidad de contenidos y conceptos que involucran este campo de estudio, proponemos destacar dos ejes transversales que nos ayudarán a organizar las propuestas didácticas.

 

Recuperar la idea de pasado reciente 

Tal como mencionamos anteriormente, el estudio de la historia reciente tiene una particularidad muy valiosa: el testimonio vivo. En este sentido, el vínculo entre el pasado reciente y la experiencia vivida. El testimonio que nos puedan brindar aquellos que transitaron esos años es central para resignificar la noción de pasado reciente. Testimonios que, como veremos, pueden ser acompañados y contrastados con otras fuentes como documentos fotográficos, audiovisuales y periodísticos que dan cuenta de la situación del país en esos años.

 

Valorar el concepto de identidad 

En estrecha relación con la recuperación de la idea de pasado reciente se encuentra la necesidad de repensar y fortalecer la noción de identidad. Los hechos traumáticos vinculados a nuestra historia reciente forman parte de nuestra identidad como pueblo. La desaparición de personas y las violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos en el marco el terrorismo de estado constituyen un problema ineludible en que se cruzan las historias familiares con el escenario político de la época. En este sentido, los conceptos vinculados a la identidad y la preservación de los derechos humanos adquieren un valor muy importante desde la mirada de la escuela que se constituye como uno de los pilares fundamentales en la preservación de la memoria colectiva.

 

Fuentes para el abordaje didáctico

La entrevista

Entre las diversas fuentes de las que disponemos para el abordaje didáctico de la Historia Reciente, la entrevista es una de las destacadas. Tomar como referencia a los protagonistas de la historia e incorporar sus testimonios en la construcción del saber escolar es una tarea que requiere de docentes actualizados tanto desde los aspectos teóricos como desde los metodológicos.
Cabe destacar que la planificación de una entrevista pierde significatividad si no está encuadrada en un proyecto más amplio. Es necesario saber qué es lo que se busca para poder armar la entrevista.
Existen diversas clasificaciones dentro del campo de las entrevistas. En primer lugar, hay que establecer una diferencia clara entre la encuesta que propone una búsqueda de información estructurada y cuantitativa, y la entrevista que, si bien puede ser estructurada, está orientada a una búsqueda de información de tipo cualitativa. Ahora bien, entendiendo el carácter cualitativo de la entrevista, podemos diferenciar entre las que se encuentran estructuradas, semiestructuradas y abiertas en relación a la planificación previa y al tipo de preguntas, que pueden ser abiertas (dando al entrevistado la posibilidad de desarrollar una respuesta) o cerradas (que solo admiten un o un no por respuesta).

 


Accedé a la Colección de entrevistas sobre el Terrorismo de Estado a cargo del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

 

La imagen fija 

Constituye una herramienta de gran valor para la enseñanza de la Historia Reciente. Los alcances de este recurso son muy variados: pueden ser pensadas como disparadores para captar la atención sobre una problemática y así introducir a los alumnos a temas como la represión ilegal, la Guerra de Malvinas, por ejemplo. También pueden ser fuentes de información precisa sobre cuestiones puntuales, para lo cual resulta muy importante la orientación del docente en la observación, que no debe ser azarosa o casual. La interpretación de imágenes se construye paulatinamente, por lo cual es recomendable la continuidad de estas actividades en el tiempo. El contexto de producción de la fotografía, por ejemplo, constituye también un problema central que el docente debe explotar para trabajar en profundidad.

 


Accedé a una galería de fotografías sobre la última dictadura militar.

 

Los medios audiovisuales

En la actualidad contamos con una abundante producción de medios audiovisuales que incluyen películas, cortometrajes, documentales, documentales ficcionados, etc. El audiovisual puede ser encarado de dos maneras: en forma total o parcial. El docente puede disponer así del manejo del tiempo seleccionando las escenas que se encuentran directamente relacionadas con los contenidos a trabajar. Por otra parte, el creciente acceso a diversos dispositivos tecnológicos facilita no solo el uso de estos materiales, sino también la producción de los mismos como estrategia didáctica. La realización de videos cortos, cuya elaboración desde el guion hasta la interpretación involucra de manera directa a los chicos, promueve aprendizajes significativos.

 

Los espacios

Finalmente, la resignificación del espacio y las intervenciones sobre el mismo ha sido, en las últimas décadas, un acompañamiento necesario para el estudio de la Historia. En el caso de la última dictadura militar, la evocación de los tiempos del terror se evidencia en la trama urbana: centros clandestinos de detención, lugares de secuestros en la vía pública, placas conmemorativas, monumentos. Recuperar los espacios y transformarlos en lugares de la memoria es una forma de exorcizar el pasado. Esos espacios recuperados adquieren también un significativo valor didáctico. Mediante salidas o imágenes de los mismos, los docentes pueden brindar una puerta más de aproximación a la historia. El ejemplo más conocido en la Argentina es el de la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), que fue recuperado y transformado en un centro que desarrolla actividades culturales y educativas tendientes a mantener viva la memoria de lo que allí sucedió. Pero no es el único, a lo largo y ancho del país se han desarrollado en la última década diferentes intervenciones sobre el entramado urbano con ese mismo fin.

 

 


Descargá, en formato imprimible, fichas sobre la Historia Reciente en el aula.

 

Bibliografía

  • ADAMOLI M. C. (2014). Pensar la dictadura: el terrorismo de Estado en Argentina. Buenos Aires: Ministerio de Educación de la Nación.
  • CALVEIRO P. (2001). Poder y desaparición. Los campos de concentración en Argentina. Buenos Aires: Colihue.
  • (1984). Nunca Más: informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas. Buenos Aires: Eudeba.
  • NOVARO M., PALERMO V. (2003). Historia Argentina. La dictadura militar 1976/1983. Del golpe de estado a la restauración democrática. Buenos Aires: Paidós.

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