Valores para la ciudadanía democrática

La valoración es una construcción ante la cual la escuela cumple una función fundamental, los valores y su puesta en práctica en la escuela son imprescindibles en el contexto actual.

La democracia es una forma de gobierno y un modo de vida, encierra valores y prácticas. Su fortalecimiento y su continuidad institucional nos imponen la necesidad de establecer valores para la cultura democrática que propicie la construcción de horizontes y sentidos superadores para la vida social. Es preciso que nos planteemos una ciudadanía comprometida con valores democráticos para su puesta en acción y que favorezca prácticas ciudadanas que produzcan valores que representan el consenso social acerca de lo deseable para nuestra sociedad en su diversidad de sujetos y contextos.

 

En el intento de conceptualizar qué son los valores, encontramos una variedad de posturas. Los valores y su interpretación han sido objeto de transformaciones a lo largo de la historia. Durante mucho tiempo, se los pensó con relación a la religión, a lo trascendente; y se los consideró como invariantes, los valores serían siempre los mismos aunque cambie la sociedad. Es precisamente la consideración del consenso y del significado social de los valores lo que da lugar a diferenciar la perspectiva actual y su concepción del valor, de los valores tradicionales.

 

Visiones de la sociedad y los valores

Profundizar las distintas visiones de sociedad facilita interpretar qué valores se desprenden de las prácticas de los sujetos que las componen. Existe una relación de interdependencia entre sociedad y valores.
Podemos mencionar las sociedades disciplinarias, de control, de consumo, de la información, del espectáculo; algunas más cercanas y otras más lejanas a nuestra vida en la sociedad argentina de hoy. Cada sociedad con sus prácticas y las valoraciones que de ellas resultan, «visibilizan» e «invisibilizan» a sujetos y situaciones.

 

Otredad y empatía: valores fundantes de la vida democrática

Para abordar la vida democrática y los valores fundamentales, acaso la manera de dar lugar a una mejor comprensión y valorización sea partir de la Otredad como valor. De ella se desprenderán los otros valores, como la empatía, y a partir de la misma, la diversidad, la interculturalidad, la inclusión, la igualdad, etcétera.
La valoración, como ya hemos dicho, es una construcción por esta razón el rol de la escuela y de los docentes es fundamental.

 

El Otro en la Filosofía de Levinas
«El tema del Otro refiere —en uno de los tantos abordajes de la cuestión— al pensamiento de Emmanuel Levinas[…] [quien] plantea una ética de la alteridad porque el Otro me es necesario para ser yo. No puedo ser yo sin el Otro. Está ahí su rostro y en ese rostro puedo ver que no existo solo y que el Otro no existe para negarme sino para completarme. Esta ética de la alteridad lleva hoy a una ética de la diferencia.[…]En un mundo en que todos son diferentes de mí y yo diferente de todos […]al no ser mi presencia completud, totalidad autosuficiente, necesito del Otro, de su diferencia para establecer un yo, así como el Otro necesita de mí para ser él. Esta es la ética de la alteridad.Una ética en que la alteridad (el Otro) es fundamental, no como elemento antagónico, no como expresión de conflicto, sino como rostro en el que me espejo. Ese Otro soy, también yo y sin él no podría serlo. Lo mismo le sucede al Otro en su relación conmigo.‘La patria es el otro’. Lo que dice ese concepto es que resulta imposible edificar una democracia (o una patria democrática) sin una ética de la alteridad».

José Pablo Feinmann.

 

Toda declaración sobre los derechos humanos que defienda el derecho sustancial de la vida, desde la de las Naciones Unidas, parte de la afirmación absoluta del respeto a la vida del Otro.

  • Una producción del Canal Encuentro. «El sujeto otro» Filosofía aquí y ahora VIII José Pablo Feinmann

 

 

La empatía

La idea de Otredad se encuentra estrechamente relacionada con el de empatía. Nos lleva a la idea de ponerse en el lugar del otro, para comprenderlo y responder a sus necesidades, a partir de comprender sus sentimientos y sus pensamientos. La empatía es una palabra que proviene del griego antiguo y significa «lo que se sufre en el interior».
Llamada también inteligencia interpersonal en la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, es la capacidad cognitiva de percibir, en un contexto común, lo que otro individuo puede sentir. También es un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra.
Se considera que la empatía es una competencia o capacidad humana que puede desarrollarse desde la infancia, pero que se profundiza a lo largo de la vida.

Para favorecer la empatía:

  • Identificar qué siente el otro: miedo, bronca, entusiasmo, tristeza, aburrimiento, etc.).
  • Tratar de identificar qué sentiría uno en el lugar del Otro, qué haría usted en esa situación.

 

Aprender con Otros

El grupo es el ámbito en el cual se cuidará la valoración de los unos respecto de los otros así como la autovaloración de sus integrantes y de los procedimientos propuestos. Se propicia en los niños/as el desarrollo de la capacidad de comunicación, de expresión, la participación y la cooperación.
Se promueve la valoración y la crítica de los propios razonamientos y de los razonamientos de los compañeros. Se favorece la confianza en los procedimientos del grupo y en su proceder de autocorrección.
Aprender en comunidades de investigación a discutir con argumentos es una manera de apropiarse del pensamiento multidimensional afianzando la Otredad y la empatía.

Le sugerimos ver las siguientes películas que pueden resultarle interesantes a fin de reflexionar sobre el tema: anote sus reflexiones, ensaye algunas conclusiones.
Puede seleccionar fragmentos para implementar actividades con su grupo a partir de las mismas.
Gerónima
Ser digno de ser
No se aceptan devoluciones
Los/as niños/as a menudo se formulan

 

 

El pensamiento multidimensional

Walter Lipman en Filosofía para niños plantea el pensamiento multifuncional.
Señala que se caracteriza por ser: «cuidadoso con los otros, sus argumentos, valoraciones y puntos de vista».
Es un pensamiento flexible, abierto, amplio, con variedad de recursos. Su multidimensionalidad da lugar a considerar otras posibilidades que lo desorganizan creativamente para construir nuevas organizaciones que den lugar a nuevos pensamientos.

El pensamiento multidimensional es globalizador, no fragmenta el saber, no lo delimita en las fronteras de la disciplina en función de su objeto de estudio. Por el intercambio con el pensamiento de otros, complementariamente y en tensión, reconoce que todo conocimiento es incompleto, inacabado.
«El pensamiento multidimensional es la llave del mundo, pero cada uno abrirá con esa llave una puerta diferente… No sabemos qué hay detrás de la puerta. Y ese es el desafío» (Lipman: 2002).

Aspectos del pensamiento multifuncional

  • El Otro, el alter ego
  • Su biografía
  • Su grupo social

Llama la atención ya que es un pensamiento del cuidado, cuidar al Otro consiste en mostrarle otras perspectivas que lo lleven a desorganizar su pensamiento para volver a construir otro superador.
Ante el conflicto, se pone de manifiesto la resiliencia que da lugar al cambio de comportamiento. Es la parte más deseable de la educación, siendo lo menos valorable la adecuación ante el conflicto, porque no da lugar a la creatividad, a la superación ni el compromiso. Una vez que niñas y niños hagan suyo el pensamiento multidimensional, lo utilizarán en su vida.

 

Cómo involucrar a los/as niños/as con los valores

Es fundamental que las propuestas se relacionen con temas y problemas situados en los diversos contextos de vida de los niños y las niñas.
Los alumnos/as trabajan mejor en aquellos temas que más les interesan, que pueden ser de su grupo de relaciones, de la experiencia concreta o de la actualidad social, etc. Generalmente, es más fácil despertar el interés a partir de situaciones de ficción por medio de cuentos y películas, de juegos y, a partir de allí, orientar hacia el diálogo y las discusiones que dan lugar a valoraciones.
Las prácticas basadas en favorecer la formulación de preguntas, el pensamiento crítico y el trabajo con valores a partir del asombro, del descubrimiento de problemas, de la elaboración reflexiva de cuestionamientos facilitan en los alumnos y las alumnas la formación de una ciudadanía democrática con capacidad de valoración autónoma, diálogo y argumentación en un marco de derechos y valores.
El diálogo, en este contexto, no es cualquier tipo de conversación sino la discusión desarrollada con la finalidad de construir el propio pensamiento incluyendo los aportes y puntos de vista de los otros en la diversidad que compone al grupo.
Los/as niños/as a menudo se formulan preguntas sobre el mundo, la sociedad en que viven y acerca de sí mismos. Necesitan interpretar, ensayar respuestas y encontrar sentidos. Las explicaciones pueden tener carácter narrativo o elaboraciones a partir de interrogantes que propicien las valoraciones: ¿qué está bien y qué está mal?, ¿es justo o injusto?, ¿es verdadero o es falso?, ¿es verdad o es mentira?, ¿es real o es aparente?, ¿qué es el bien?, ¿qué es la libertad?, ¿qué es el amor?, ¿es lógico?, entre muchas otras.
Se trata de invitarlos a responder por sí mismos a partir de sus propias reflexiones y construcciones, a razonar en libertad, a adoptar posiciones propias y a argumentar para explicarlas y sostener sus razones.

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